Una mañana de domingo, Jim se despierta y, aún medio dormido, se encuentra con una presencia femenina que no es su novia. Viaja en una ola de hipocondría, pánico y paranoia que lo lleva a aferrarse a una fe hasta entonces inexistente. Terco, egoísta e inaccesible, busca la redención en un nuevo hábito nefasto que lo abstrae de sus inquietudes. Rechaza la ayuda de viejos amigos, al igual que rechaza a los profesionales de salud mental. Solo tiene en cuenta las palabras de su más reciente amigo, Rick, un pensador ágil y siempre disponible.
Un drama vertiginoso, un pozo sin fondo. Jim se embarca en un viaje turbulento con el piloto automático y sin el cinturón de seguridad debidamente abrochado. En un torbellino de emociones, su vida profesional lo lleva a África, donde, de forma inusitada, entra en contacto con prácticas culturales totalmente antagónicas a su realidad. En poco tiempo, una sátira de una vida mundana contemporánea llena de desafíos, traiciones y tradiciones ancestrales, que culmina en angustia y sufrimiento.
